Siempre quiero más chocolate,
y sin sol pierdo la energía.
Ahora pienso en inglés todo el día,
pero el acento nunca lo voy a perder.
Hago los bizcochos más ricos de Praga,
y me encanta el desayuno.
Suelo bailar en la ducha,
y cantar mientras conduzco.
Mi abuelo aprendería cualquier medio,
con tal de hablar conmigo a diario.
Y a mis perros les crecen las orejas,
a pesar de que yo no esté allí.
Me encanta el salmorejo,
sea invierno o verano.
Y sigo melancólica 2 de cada 3 minutos.
Me gusta escaparme al campo,
y odio el frío desde chica.
Me gusta querer
en todas las versiones posibles.
Y los lunares siguen estando
por todas partes.
viernes, 28 de marzo de 2014
domingo, 16 de marzo de 2014
El viaje.
Me apasiona como palabras, colores, o canciones pueden estar interrelacionados entre sí, sin lógica alguna.
Es tan complejo descubrir cada pequeño detalle de cada individuo, que cada día valoro menos los estereotipos o primeras opiniones; al igual que las razas o países de nacimiento, solo nos hace más ricos y diversos, interiormente hablando.
Desde pequeña he soñado con viajar, siempre he querido conocer todas las partes del mundo, poder probar la pasta más rica en el centro de Italia, o tener todo el verde del Amazonas delante de mis ojos...y supongo que ese interés por lo diverso, por los paisajes y por como han llegado ahí, me hace no más especial, pero más abierta a captar cada mínimo detalle.
Desde hace ya casi dos años que estoy viajando por Europa, he podido comprobar como existen personas que conectan, incluso apenas pudiendo comunicarse mediante un lenguaje común. Al mismo tiempo, existen culturas tan diversas a las propias que no siempre aceptas, al menos no en primer lugar, pero el hecho de saber que existen y vivir con ellas, te enriquecen apenas sin darte cuenta.
A veces te hacen valorar cuanto tienes a tu alrededor, o quizás tan solo te llena de alegría poder presenciar algo tan hermoso. Si eres buen observador, puedes distinguir que todas las personas en el fondo buscan tan sólo ser queridas, y eso ocurre en todas las lenguas del mundo.
Personalmente, y siguiendo las palabras de un amigo, si te apasiona viajar, es un estilo de vida. Y en esa vida, como en cualquier otra, habrá buenos y malos momentos, pero todos ellos al final, te harán como persona. Hay tantos rincones y pequeños lugares por descubrir, que no puedo esperar el momento de seguir este, nuestro viaje, porque si la intención es viajar hay infinitas cosas por encontrar.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Yo no lo elegí, tan solo tuve suerte.
Porque nosotros damos los abrazos con corazón,
y las sonrisas desde por la mañana.
Porque cada acento es especial,
y con tanta alegría las palabras no suenan igual.
Porque disfrutamos cada comida,
siempre en compañía.
Porque repartimos besos todo el tiempo,
con diferentes tipos de amor.
Porque el sol de allí no se mueve,
aunque llueva o truene.
Porque una risa es sólo una excusa para mil otras más.
y las sonrisas desde por la mañana.
Porque cada acento es especial,
y con tanta alegría las palabras no suenan igual.
Porque disfrutamos cada comida,
siempre en compañía.
Porque repartimos besos todo el tiempo,
con diferentes tipos de amor.
Porque el sol de allí no se mueve,
aunque llueva o truene.
Porque una risa es sólo una excusa para mil otras más.
sábado, 1 de marzo de 2014
Idiomas diversos, corazones parejos.
Donde se han metido las risas espontáneas,
los abrazos naturales
y los entendimientos sin palabras.
No creo que las personas se entiendan mejor
cuando compartan el mismo idioma,
sino cuando sean las ambiciones, las comunes.
Al igual que la pasión,
nos hace sentirnos
unidos y en casa.
Si la unión es lo suficiente fuerte
y crees en ella,
no importan los kilómetros
que tengamos de por medio.
Y si no, que nos lo digan a nosotras,
eh Camille...
tan lejos y tan cerca siempre,
tan lejos y siempre acertada.
Sigo igual de melancólica,
cada cinco minutos,
pero con su abrazo siempre dispuesto
todo es mas cálido.
los abrazos naturales
y los entendimientos sin palabras.
No creo que las personas se entiendan mejor
cuando compartan el mismo idioma,
sino cuando sean las ambiciones, las comunes.
Al igual que la pasión,
nos hace sentirnos
unidos y en casa.
Si la unión es lo suficiente fuerte
y crees en ella,
no importan los kilómetros
que tengamos de por medio.
Y si no, que nos lo digan a nosotras,
eh Camille...
tan lejos y tan cerca siempre,
tan lejos y siempre acertada.
Sigo igual de melancólica,
cada cinco minutos,
pero con su abrazo siempre dispuesto
todo es mas cálido.
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