domingo, 7 de julio de 2013

Turboguiri.

Y luego estas tú,
con ese acento de guiri,
capuchino y croissants.
Venimos del sol
y las comidasricas,
aunque siempre a deshora.
Tú, con esa energía
y esos ojos verdes.
Ahora faltas tú,
con tus abrazos
y tus besos.
Con tus pretextos
y tus risas.
Pero en resumen,
siempre eres tú
tan puro y sencillo,
tan único y
a la vez iguales.

Desde Sevilla, Andalucía.

Si quisieras saber cómo me siento, solo tendrías que coger tu sentido de la sensibilidad y elevarlo a MIL.
Todo este caos interno, que me hace levantarme a las 9 todos los días, llueva o haga sol, le agradezco su compañía pero puede irse, gracias.
Incluso si eso significa que tengo que irme lejos, quizás ya lo sabía desde el inicio, pero me daba miedo pensarlo en voz alta.
Tengo esperanza en los buenos corazones, y en las personas que no están conformes con todo. Me dan miedo estos críos ciegos por la tecnología, creyentes en ideas sin sentido y faltos de razón común que les haga prosperar.
Estoy cansada de las dificultades, que ellos hacen cada vez más grandes por falta de esperanza y razonamiento; también estoy harta de la energía negativa, es totalmente estúpida como la mayoría de cosas que dices/haces/piensas.
Me da pena el final de buenos periodos y que la gente ya no escriba cartas. Os estáis perdiendo algo tan bueno como el colacao fresquito.
Me gusta escribir, sobre todo cuando mi cabeza se atasca o estoy melancólica, situación frecuente de dos a tres minutos -en mí-.
Durante este verano, estoy descubriendo que mi paciencia no es infinita, pero que sin embargo, en un año puede haber infinitos cambios.

Y lo mejor de todo, es que sin ser consciente de ello, antes de irme ya había decidido el mayor de todos ellos, y este sí que iba a ser para siempre.

jueves, 4 de julio de 2013

Amor y amigos.

Tengo tantas ideas en mi mente,
que de un momento a otro
explotarán llenas de puntosycomas.