lunes, 20 de mayo de 2013

Lo que no me podéis quitar.

El sabor de la primera capa del chocolate caliente,
Sonido de la lluvia cuando estas en casa,

Dedos rozando suavemente tu piel,
Olor de la pizza recién hecha en el horno,

Sábanas frías en noches de verano,
Sonrisas antes de beber una ronda de chupitos,

Cosquillas inesperadas de verdaderos amigos,
Agua caliente cayendo sobre ti en la ducha,

Olor de un libro recién comprado,
El primer helado del verano,

Encontrar el vestido perfecto,
Ver como corre moviendo la cola a saludarte,

El timbre de final de clase,
Los primeros acordes del concierto,

Primer viaje conduciendo el coche,
Besos en la nuca.

sábado, 18 de mayo de 2013

a 3704 kilómetros.

Hoy es sábado dieciocho de mayo, y aquí estoy viendo como llueve en este ambiente selvático que se ha instalado sobre Kaunas -Lithuania- a 3704km de mi casa, ahí en el sur, donde desayunamos ricas tostadas y siempre llegamos tarde pa tó.
Estoy a una semana de acabar la Erasmus, y todo ha pasado rapidísimo.
Ya no está Erkan diciéndome -hola caraculo- con un perfecto español recién salido de Turquía.
Nuestra -spanish party- fue mítica y nunca mas se ha hecho alguna igual.
Y bueno, esos ojos verdes tampoco están para darme los Buenosdías por la mañana.

Ahora mi inglés sigue siendo igual de andaluz, pero suena mucho mejor.
Tengo la clave para hacer auténticos kebabs y no la mierda esa que comemos.
He aprendido algo super práctico para mi futuro profesional, - como decir holayadiós en lituano.-
Puedo escucharte en italiano y ho capito tutto.
Sé como sobrevivir a la nieve, pero soy nula en patinaje sobre hielo.
He dado clases de baile con una profesora que habla ruso, escuchando música nuestra.
Me han puesto un diez sin recibir clase o realizar trabajo alguno.
Hemos hecho que echaran a una recepcionista por ser una malapersona.
Y sé como preparar la lasaña mas rica que jamás hayas probado.
Tortilla de patata como menú que no falla.
Y vivimos aquí mismo en medio del bosque.
Tallín con Rafa ha sido de las mas bonitas, y frías.
Aunque Vilnius en navidad era para congelarse bajo el árbol.

Pero ya solo puedo pensar en que me muero por un salmorejo,
y por tirarle de esas enormes orejas.
Que el sol estará ahí, llueve o truene
y el abrazo tan grande que voy a daros.


domingo, 12 de mayo de 2013

mensaje desde Italia.

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una
semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de
potencialidades.
...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia
vida en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después.
Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil,
absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje,
llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son
los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar,
echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que
oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños
semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en
cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los
dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos

enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez
cegadora.
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras
transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros
sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas
gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y
nuestro futuro.
Nada hay que temer,... una sabiduría interior las acompaña... porque cada
semilla sabe... cómo llegar a ser árbol...

"Sueños de semilla"

Jorge Bucay 

lunes, 6 de mayo de 2013

Infinito



No me gustan los lunes,
ni la alarma del despertador.
No me gusta la arrogancia,
ni las nubes en los días de playa,
No me gustan las personas hablando en la radio,
me dan mareos,
ni tener frío todo el tiempo.
No me gustan las miradas sucias,
ni los corazones llenos de razón.
No me gusta sentirme lejos,
ni las tartasconnata.
No me gustan las palabras de compromiso,
ni quien no da los Buenos días.

Me gusta el choco.late
y los abrazos bien fuertes.
Me gustan las margaritas porque son sencillas
a la vez que preciosas.
Me gusta hacer el desayuno,
y la maleta para viajar.
Me gustan los conciertos,
y dormir en el coche.
Me gusta la vainilla,
y la inocencia de cuando eres pequeño.
Me gusta la música,
una y otra vez.
Me gustas tú,
porque el universo es infinito.

domingo, 5 de mayo de 2013

VIdA.


   Después de todo lo vivido hasta este minuto, he de decir que la suma de pequeños instantes te hace ser la persona que eres ahora.

 Sin esas clases de baile que me brindaron una de mis mejores amigas,
conciertos de cantantes que hoy odio,
otros de gente con un algo especial,
familiares que ya no están,
amigos de verano,
ese chico que me destrozó por dentro,
cambiar de colegio y llegar así a mis dos locos,
Camille en Sevilla y todo el adobo juntas,
tener esa beca y conocer Londres y sus consecuencias,
coincidir en Loscaños y que ahí empiece todo,
mi perro y sus escapadas,
mi familia y sus locuras,
decidir irnos sin pensarlo las dos a quitarnosdelmedio,
que les hagan daño y querer ayudarles,
decidir irme de Erasmus,
y decidir este peculiar destino,
conocer a un turco que me saluda con -Hola caraculo-
o a una kazaja que nunca han besado,
conocerle a él, y que eso lo cambie todo.

Todos esos fallos o aciertos, en realidad...mi VIdA.
Y es que si nunca hubiese viajado al extranjero, no habría mejorado en mi inglés, ni hubiese conocido a personas de la otra parte del mundo que me han enriquecido tanto.
Si nunca hubiese cambiado de colegio, dejando ese pequeño lugar en el centro de la ciudad que tantísimo me gustaba, no habría podido conocerles nunca y que ahora fueran como mis hermanos.
Si mi familia no fuese así, quizás no apreciaría muchas pequeñas cosas que son necesarias y otros errores que espero no cometer.
Si nunca hubiese ido a ese baile donde mi profesora me odiaba ... no podría contar con esas personas tan increíbles a mi lado. Siempre se preocupan por mí, y nunca me olvidan. Se enfadan cuando les digo que quiero viajar y conocer mas mundo, y me molesta pero a la vez me reconforta ver que de verdad dejo un vacío cuando no puedo estar junto a ellas.
Si nunca hubiese conocido a ese chico, no habría aprendido lo que es llorar y respetarse a uno mismo. Algunos recuerdos siempre quedarán, pero todo ese daño solo me ayudó a ser mas fuerte y conocer que es lo que quiero en mi vida. Apreciar cuando a una persona le importas, e intentará estar siempre ahí por tí o no.
Si  no hubiéramos viajado de locas en el Peugeot esas locasnoches no habrían aun empezado, y todas las risas que compartimos, no las cambiaria por nada en el mundo.
Y por supuesto, este viaje es algo realmente importante en mi vida, me ha enseñado muchas cosas, y he aprendido algunos valores.


Así que gracias a todo eso, todos esos momentos que se mezclan ahora mismo en mi mente, cada día aprecio mas los pequeños detalles, y me aburren conversaciones idiotas o personas sin interés. Cualquier pequeño pueblo con unos amigos puede ser mas alucinante, que viajar a la otra parte del mundo. Las comidas de mi tío están mas sabrosas que un Restaurante de cinco estrellas. Días de lluvia en un viaje son solo una excusa para darte mas abrazos. Y una fiesta improvisada en una terraza por ahí, vale mas que cualquier otro lugar perfecto.

Todas esas pequeñas cosas me han hecho aprender mucho, y aunque algunas no fueron muy divertidas, sin haberlas vivido, todo sería distinto.
Nunca me decido del todo si creo en el destino o no, mi madre siempre me dice que sí. Pero, a veces pienso, que no es ni destino ni suerte, la palabra que buscamos es simplemente VIdA.

Buenos días.