Hoy es sábado dieciocho de mayo, y aquí estoy viendo como llueve en este ambiente selvático que se ha instalado sobre Kaunas -Lithuania- a 3704km de mi casa, ahí en el sur, donde desayunamos ricas tostadas y siempre llegamos tarde pa tó.
Estoy a una semana de acabar la Erasmus, y todo ha pasado rapidísimo.
Ya no está Erkan diciéndome -hola caraculo- con un perfecto español recién salido de Turquía.
Nuestra -spanish party- fue mítica y nunca mas se ha hecho alguna igual.
Y bueno, esos ojos verdes tampoco están para darme los Buenosdías por la mañana.
Ahora mi inglés sigue siendo igual de andaluz, pero suena mucho mejor.
Tengo la clave para hacer auténticos kebabs y no la mierda esa que comemos.
He aprendido algo super práctico para mi futuro profesional, - como decir holayadiós en lituano.-
Puedo escucharte en italiano y ho capito tutto.
Sé como sobrevivir a la nieve, pero soy nula en patinaje sobre hielo.
He dado clases de baile con una profesora que habla ruso, escuchando música nuestra.
Me han puesto un diez sin recibir clase o realizar trabajo alguno.
Hemos hecho que echaran a una recepcionista por ser una malapersona.
Y sé como preparar la lasaña mas rica que jamás hayas probado.
Tortilla de patata como menú que no falla.
Y vivimos aquí mismo en medio del bosque.
Tallín con Rafa ha sido de las mas bonitas, y frías.
Aunque Vilnius en navidad era para congelarse bajo el árbol.
Pero ya solo puedo pensar en que me muero por un salmorejo,
y por tirarle de esas enormes orejas.
Que el sol estará ahí, llueve o truene
y el abrazo tan grande que voy a daros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario