a veces creo que funciona
con un mecanismo
indescifrable.
Siempre hay mil ideas
rondando por ahí,
mezcladas con
recetas de chocolate
y More than words,
de Extreme.
En mis sueños,
salto de un país a otro
en cuestión de segundos
y casi siempre
un mismo personaje
acoge más de un rostro.
Cuando voy por
la carretera,
estoy constantemente
haciendo cuentas con
los números
y letras,
Me gusta jugar a crear
sumas redondas o
palabras que nadie
más había pensado antes.
En los conciertos,
siempre me paro
unos instantes
a sentir como vibra
en mi interior
cada nota musical.
Y en las manifestaciones,
me gusta fijarme
en la reacción de los
viandantes:
desconcierto,
comprensión,
rechazo
o indiferencia.
Cuando como tarta,
me gusta dejar
el mejor trozo
para el final.
Y cuando hablo,
siempre mantengo
el contacto manual.
Suelo reírme muy fácilmente,
porque me gusta así.
No me gusta usar los cascos,
porque es injusto
que solo yo disfrute
de esa música.
Escribir me gusta,
siempre me ha gustado leer.
Me alucinan los dibujos que
dicen algo más,
porque son valientes.
No me gusta el ruido,
me gustan las palabras,
en casi todos los idiomas.
Estoy enamorada del sol,
de su calor y su alegría.
Soy melancólica
tres de cada dos minutos,
y me comunico en una
original fusión,
nunca antes vista
de andalúz, italiano e inglés.
Soy feliz con unos creps
para desayunar,
y con todos los recuerdos
que llevo guardados
en mi cajóN.
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