miércoles, 2 de octubre de 2013

Un mishón de sitios.

Mi madre siempre dice que las casualidades no existen,
y que si las cosas pasan, debe ser por alguna razón.

Cada día la creo más,
por eso
las cosas malas,
las quiero lejos.
Aprendo lecciones,
y mi corazón se sana.
Después llegan
esos segundos de vida,
- postales,
billetes de tren,
brownies de chocolate,
abrazos,
caipirñas,
cartas,
pizzas recién hechas,
conciertos,
ytodoesoqueaunnilosabes. -
Y todo cambia.

Deseamos que todo sea fácil,
que no nos rompan 
el corazón.
Anhelamos perder peso,
o tener toda la ropa
de esa tienda.
Morimos por viajar
a un mishón de destinos,
y siempre nos gusta
el plato mas caro.
Queremos encontrar
lo que buscamos
rápido, sin desengaños.

Pero, 
si nunca me hubiesen
roto el corazón,
nunca lo habría dejado tan libre,
respirando oxígeno puro
hasta encontrarte a tí.
Si mi peso siempre
fuese perfecto,
no me sentiría tan bien 
después de un tiempo
de ejercicio.
Además si pudiese
tener toda esa ropa
Nunca la usaría,
ni me haría feliz
estrenar ese suéter
con corazones
portodaspartes.
Si ya hubiese viajado 
a la otra punta del mundo
no podría imaginarme como 
se vivirá en Australia,
o si el guacamole 
de México está tan bueno.
Si no me hubiese 
esforzado en mi búsqueda
quizás no habría llegado
hasta aquí,
o simplemente
quizás no habría 
disfrutado tanto
el largo camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario